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Intolerante yo, vos y aquel


El dedo del nene que da vueltas en su nariz hasta arrancar por el moco que se resistía a nacer. El otro nene hace arcadas. No se resiste a la idea y al asco, entonces levanta la mano derecha y se la estampa entre la frente y el ojo izquierdo.

Por Matías Rótulo

Publicado el 6 de noviembre de 2008

Yo prefiero prender la televisión, mirar a Victoria Rodríguez poniendo cara de “debemos comprender al prójimo”, mientras en la tribuna de su programa se matan con opiniones xenófobas hacia María Paz, que no hace más que tratar de explicar que todos tenemos los mismos derechos en la vida, más allá de la identidad sexual, opción política, color de piel, estatura o moco en la nariz.

Victoria, hermosa ella, dice al final del programa que “nadie cuestionó...” y no sé en realidad qué quiso decir con ese “nadie cuestionó”, siendo que lo que más se hizo fue cuestionar, y no solo eso, ya que el cuestionar no estaría mal si no se tratara de intolerar, discriminar y una larga lista de etcétera. Eso, claro está, no es culpa de Victoria Rodríguez, que no hace más que conducir un programa, juntar sus manos al frente y plantear una propuesta, uf, súper ingeniosa, y que invita a personas que tienen mucho para decir, tanto que no lo dicen en ningún lado más que en un programa de televisión de formato barato, antiguo y, uf, súper entretenido.

Volvemos a ver aquí, en esta columna, el tema del debate televisivo. Un montón de sabelotodos debatiendo sobre lo que saben, es decir, sobre absolutamente todo. Ya vivimos la experiencia de Sara Perrone y su programa “Tenemos que hablar” (4). Es igual que mi propia experiencia aquí, opinando de televisión sin saber nada de televisión. O como María Julia Muñoz diciendo en una radio que lo de la reelección no puede pasar a ser un “show mediático”. Ninguno de nosotros sabemos nada de nada de lo que hablamos, y en el caso de la ministra seguramente no sabe que lo de la reelección se convirtió por sí mismo en un tema mediático, tanto como su desfile en las llamadas.

Opinemos todos

Acá todos opinan, y me incluyo, sobre todas las cosas. Cada uno de nosotros somos directores técnicos y además todos tenemos celular. Está bien, opinar libremente es un derecho que tenemos gracias a la democracia que logramos todos los uruguayos (yo apenas tenía 4 años), y que hoy gozamos. Pero volvemos a la raíz del asunto. Los programas de televisión quieren que los uruguayos veamos a un grupo de tipos discutiendo sobre temas en los cuales tenemos una opinión, como todos, pero con muy poca información al respecto. Es por eso que propongo aquí algunos temas para que sean debatidos, pero no voy a informar nada al respecto. Solo daré mi opinión y usted tiene que decidir si está o no de acuerdo conmigo. Al menos eso es lo que hacen los programas de televisión al llevar a la opinión pública temas tan variados como invitar enanos a una fiesta o decidir qué hacer si un amigo es gay o no. Claro que lo que menos hacen es informar sobre temas de amplio interés social.

Opinemos

Yo estoy a favor del aborto, ya que estoy en contra de la Iglesia. Yo estoy en contra de la Iglesia porque estoy en contra de los legisladores que votan la negativa del aborto. Yo estoy en contra de los legisladores que votan a favor del aborto porque es contra el derecho de la vida. Yo estoy en contra de la vida porque en la vida hay violencia. Yo estoy en contra de la violencia porque estoy en contra de los violentos y hay que matarlos a palos a todos. Yo estoy en contra también de los homosexuales, ya que estoy en contra de la felicidad ajena. Estoy en contra de la felicidad porque nunca la conseguí. Estoy en contra del IRPF porque lo tengo que pagar. Antes, cuando ganaba menos de lo que gano actualmente, estaba a favor del IRPF porque los giles que ganaban más lo tenían que pagar. Estoy en contra de Omar Gutiérrez porque no me gusta la cumbia. Estoy en contra de la cumbia porque estoy en contra de Omar. Estoy en contra de Puglia porque no me invitó a su programa a presentar mi libro, siendo que Omar sí me invitó y por eso ahora estoy a favor de Omar. Estoy en contra de cualquier programa que sea conducido por Luis Alberto Carballo. Estoy a favor de las películas que emite Canal 4 de Olmedo y Porcel. Estoy, por lo tanto, de acuerdo con un programa de Carballo. Estoy en contra de mí mismo.

Usted decida

Usted decida ahora si está en contra de mi opinión o a favor (trate de estar a favor y seguirme, ya que sé que tengo la razón). También le pido que sepa distinguir, en mi opinión, el valor que tiene por ser una “opinión” en un país en democracia donde la “opinión” ajena debe ser respetada. No haga como los invitados al programa de Victoria, que miran de mala gana a aquel que no comparte la opinión de otro invitado. Estoy en contra de ellos. El nene se saca el moco del orificio derecho, lo mira, está en la cúspide de su dedo índice. Se saborea y se lo introduce en la boca. El nene se come los mocos, el otro lo mira con un chichón encima del ojo izquierdo.