El 17 de julio se conmemoró el Día Nacional para la Prevención del Suicidio. Desde el sistema educativo, el tema comenzó a abordarse mediante guías y mapas de ruta, aunque sigue siendo un desafío para las comunidades. Tanto la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) como la Universidad de la República (Udelar) sostienen que la prevención no es tarea exclusiva de los especialistas, sino que involucra a toda la comunidad educativa.
Por Matías Rótulo
Publicada el 23 de julio de 2026 /Semanario Voces
En los últimos años, el tema del suicidio dejó de ser un tabú, aunque continúa siendo difícil abordarlo. Los docentes, -actores fundamentales en el contacto con niños, niñas y adolescentes-, cuentan con documentos oficiales (por lo tanto el respaldo) que establecen que todos los actores de la comunidad educativa pueden intervenir dentro de sus competencias en este tema. Así lo dice la Guía de abordaje frente al riesgo suicida en adolescentes (2023) que propone escuchar más a los adolescentes y abandonar la idea de que los adultos siempre tienen todas las respuestas. El documento afirma que hablar del suicidio no aumenta el riesgo y por el contrario, preguntar directamente puede disminuir la angustia y facilitar la búsqueda de ayuda. Además, otro documento guía de la ANEP del año 2022 señala que "todo adolescente que manifieste ideación suicida debe ser tomado en serio, evitando minimizar o descalificar su sufrimiento". Según este documento, titulado Guía de Promoción de Salud y Prevención de Conductas Suicidas "el suicidio es un problema de significativo impacto en la salud pública en nuestro país y en el mundo, que debe abordarse desde su complejidad y multicausalidad". Los datos oficiales muestran que, en 2024, las personas menores de 24 años representaron el 16 % de todos los suicidios ocurridos en el país, lo que equivale aproximadamente a un suicidio cada tres días. Ese mismo año, los adolescentes presentaron las tasas más elevadas de intentos de autoeliminación. En el grupo de 15 a 19 años, por cada adolescente que murió por suicidio se registraron aproximadamente 33 intentos. El suicidio constituye uno de los principales problemas de salud pública aunque en baja. El Ministerio de Salud Pública (MSP) registró 823 suicidios en 2022, y 668 en 2025, con una tasa de 19,16 por cada 100.000 habitantes, la más baja desde 2015. Del total de personas fallecidas por suicidio en 2025, el 79 % fueron hombres y el 21 % mujeres, manteniéndose una marcada diferencia por sexo. Respecto a los intentos de autoeliminación, en 2024 se registró una tasa de 161,74 intentos por cada 100.000 habitantes, superior a la de 2023 (132,42).
Comunidad protectora
El 17 de julio, Día Nacional para la Prevención del Suicidio, la directora general de Salud, Laura Llambí, sostuvo que es fundamental "comprender mejor las trayectorias del sufrimiento" y considerar "el rol de las comunidades, los vínculos y las instituciones en la protección de la salud mental", para generar estrategias más sensibles a las diferentes realidades. También dijo que las comunidades deben ser "protectoras", garantizando respuestas institucionales oportunas. La ANEP y la Universidad de la República cuentan con guías y mapas de ruta que van en esa dirección. La guía de la ANEP (2022) sostiene que "las instituciones educativas son espacios apropiados para la promoción de salud" y que "la prevención de la conducta suicida debe integrar e involucrar a toda la comunidad educativa". Agrega que "cualquier integrante puede brindar un primer apoyo y ayudar a un estudiante con riesgo suicida desde la disponibilidad emocional y afectiva". Asimismo, señala que "los adultos referentes de los centros tienen la posibilidad de sensibilizar en la temática, de hablar del tema, de promover proyectos de vida operando como un factor de protección y enlazando con la vida". Por su parte, el Mapa de ruta para el abordaje de la conducta suicida y el suicidio (Udelar, 2025) propone que "comprender la conducta suicida como un continuum que no necesariamente conduce al suicidio es la clave que permite una intervención oportuna que puede salvar vidas". El documento aclara que "esta guía se aplica a toda la comunidad de la Udelar y puede ser llevada adelante por personas que no sean especialistas en salud o en salud mental". También recuerda que "para la persona que está atravesando esta situación, romper el silencio y contar lo que piensa y siente requiere un esfuerzo emocional y constituye un pedido de ayuda que siempre debe ser atendido".
En este contexto, resulta imprescindible que las familias, los equipos de salud, los docentes y el resto de los funcionarios de las instituciones educativas asuman un rol activo. La guía de la ANEP del 2022 advierte que "se observa un aumento en la tendencia de conductas suicidas a edades cada vez más tempranas", lo que fundamenta la incorporación de estrategias preventivas desde el sistema educativo. No se trata de que los docentes sustituyan a los profesionales de la salud mental, sino de que sepan cómo actuar, escuchar y derivar oportunamente. Para eso existen las guías.
Líneas de apoyo
Línea de Apoyo Emocional: 0800 1920
Línea de Prevención del Suicidio: 0800 0767 y *0767