Reciente

La Terapia 2


Al entrar al consultorio de mi terapeuta vi que salía de allí mi compañero Gonzalo Perera con diez ejemplares de Búsqueda bajo el brazo. No me miró, sus ojos desorbitados lo decían todo: iba a escribir su columna en Voces del Frente. Yo entré, me senté en el diván y el péndulo comenzó a moverse frente a mí, la regresión comenzaba.

Por Matías Rótulo

Publicado el 29 de noviembre de 2007 en Voces

Recuerdo a Cacho con una boina a cuadros, un silbato, ahí está Pelusita, Fermín, Víctor, Ultratón, y a Laura cantando Pajarito Amarillo” dije entre dientes. No voy a contar nada más de aquella sesión ya que tengo miedo que sepan ustedes que a los catorce años escuchaba a Arjona, cerraba mis ojos y entonaba sus canciones. Lo cierto es que el sábado pasado me desperté a las diez de la mañana prendí la televisión y sintonice en el viejo Punktal el Canal 12 y pensé “¿Él psicoterapeuta me habrá dejado en el pasado?” Cacho Bochinche es uno de los clásicos de nuestra televisión, que ha sobrevivido a varias generaciones de niñas y niños o varias y varios niñas y niños han sobrevivido a Cacho Bochinche. Pequeños y pequeñas que como en mi caso hemos visitado alguna vez ese mágico estudio donde todo sucede. Sucede que Cacho a veces es indiferente al saludo de esas tiernas criaturas que tanto lo admiran, sucede que Pelusita, un payaso devenido en productor grita por doquier, sucede que tal vez estoy recordando estos episodios de niño y aunque hoy soy un adulto, me animo a decir que “los niños y las niñas no mienten”. En mi regresión también recuerdo a otros grandes conductores de programas infantiles que se olvidaban del lugar que ocupaban en la vida de sus espectadores pequeños y que ante el saludo de un servidor y de sus amiguitos de turno, por ejemplo en algún tablado, apenas sonreían como para no ser tan groseros ¿Verdad Horacio? ¿Verdad Gabriela? 

Coreografías actualizadas

 Hoy un niño o una niña de ocho años sabe como es el baile del “Koala” de Rocío Marengo que termina con la “bailarina” colgada de la cintura del caballero “bailarín” haciendo movimientos de acto sexual. No así el baile del “Pajarito Amarillo”. Es por esta razón que es bueno que Cacho Bochinche apueste a un baile sano, con música sana. “Tenemos las coreografías más actualizadas” dijo Laura Martínez en una de las promociones del programa. Si lo más actualizado es cantar “Mamá yo quiero” mientras un grupo de 20 niñas que giran a la par de Laura de un lado para el otro con porras de colores en la mano, entonces yo reconozco que me causan gracias las muecas de Gaspar Valverde y que es más lógico que un niño cante el Koala. También las chicas “Swing Dance” hicieron el “Boom Boom” de David Bisbal por lo que podemos decir que ahí equiparamos un poco con la moda y por suerte el camarógrafo hizo una toma del trasero de las muchachas... perdón me olvidaba que era un programa para niños. Es un programa infantil donde se sigue compitiendo entre varones y niñas como para hacerles notar a los chiquitos de cuatro o de ocho que son diferentes entre ellos, y esa diferencia se marca en el género. Tal vez solo queda por cambiar de canal y ver “Loco de Vos” (10) donde la competencia se da entre dos grupos diferenciados por colores (naranja y azul), donde además crean la mayoría de sus canciones, con coreografías un poco más desarrolladas que van desde el tango al folklore, el pop, el rock y el vals, y donde no se tratan a los niños y niñas como tontos.
Claro que tener a dos personajes como “Taraleti” y “Bobalinda” en Cacho Bochinche hablando como bien lo indican el nombre de sus personajes tal vez ¿nos pone en el mismo nivel que los niños? Según el rápido análisis que hacemos, a la corta edad de seis años o de ocho o nueve, una persona todavía no llegó a una madurez tal, así que no podemos hablarles de igual a igual es por eso que debemos procurar tratarlos como “tontos”. Uno de los juegos es que las niñas deben hacer las piruetas que hace Bobalinda, y los niños las que hace Taraleti. Saque sus conclusiones. Nos parece genial que “Ultratón” siga existiendo. Procurar que los niños y las niñas no digan cosas feas es muy positivo. También habría que fomentar que estudien, que coman sano, que realicen actividades deportivas y recreativas, que sus padres respeten sus derechos y que los hagan cumplir sin que esto signifique que por medio de estos mensajes exista un “chivo”. Además debemos procurar que los niños y niñas no miren el “Show del Mediodía”, ya que allí aprenden muchas malas palabras. Volviendo a las canciones, Cacho Bochinche también cantó “Tengo un auto feo”, algo que para un servidor de 26 años, ya le parecía viejo cuando iba al jardín Blanca Nieves del Buceo. Es verdad que la cara de emoción de los pequeños espectadores era un disfrute cuando se los mostraba en la tribuna. Nadie discute la efectividad de estas canciones, de sus juegos, de su conducción, de sus personajes, de los muñecos de Víctor, pero yo prefiero nunca más ser un niño, sino de grande tendré que ir a hacer terapia