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Dejen hablar a la Obaldía

 


Abran sus cabezas. No como cierto relator de fútbol que fue víctima de un brutal ataque en un partido suspendido. Abran sus cabezas metafóricamente hablando. Piensen en algo más que en tetas, culos, caños, armas de fuego, Susana Giménez o el colorado de Omar Gutiérrez. Cierren los ojos y piensen en María Inés O
baldía, no la sienteImagínenla sentada en su living con una taza de café recién hecho en su cafetera de vidrio mirando un calidoscopio y abriendo la boquita mostrando esos perfectos dientes por los que se cuela esa voz que uno identica con una sola cosa: llanto. Últimamente, si uno recuerda a O a ella llorar ni mucho menos, sino el llanto de emoción de las personas que cuentan sus historias en los programas que conduce. Se ha convertido en la mujer “temática” que le ha dado un toque social a la caja boba. Eso se demuestra en el nuevo programa emitido por el Canal 10: “Historias de la Vida”. 

Por Matías Rótulo

Publicado el 4 de setiembre de 2008 en Voces

La escenografía bien podría ser la de Bendita TV, de vivos rojos y una tarima al tono que le dan poca intimidad a un programa que desde su contenido (visual, musicalización y edición), apuesta al intimismo de una noche de viernes. Que nadie piense que hablo de un intimismo con María Inés, a la cual respeto y veo como a una profesora de literatura que jamás tuve. Hablo de la historia, de su programa, que pretende rescatar aquellas vivencias más profundas; que parece querer reivindicar los productos que en algún momento hicieron grande la pantalla de Canal 10; que intenta resaltar (por lo menos en el primer programa) a sus dos figuras más estelares. 

No, no hablo de la bruja Sabrina ni de Manzanillo, uno de los muñecos de Loco de Vos, hablo de Jorge y Blanca, que volvieron a pasar por Historias de la Vida con muchos años menos, pero casi sin cambiar de apariencia en estos años. Se recordaron entrevistas realizadas por ambos periodistas en - por ejemplo- el programa de Traverso “Hablemos”. ¿El programa de María Inés es un institucional de Canal 10? ¿El programa de María Inés es otro programa de archivo? Si de buenas historias hablamos ¿María Inés no tiene la capacidad de desarrollarlas sin apelar tanto al archivo? Es verdad que el informe sobre Líber Seregni tuvo necesariamente que contar con imágenes de archivo, dado que esta figura política ya no está entre nosotros. De todas formas, a pesar de la escenografía y el abuso de los archivos, Historias de la Vida resalta tal vez lo mejor de nuestra televisión; si es que alguna vez hubo una mejor televisión. 

Sin libreto 

María Inés es una de esas personas que hace hablar hasta a un niño. Si, los niños en televisión no hablan porque son tímidos. Mucho menos los adolescentes, que además de ser tímidos son algo pavotes a veces, y sin generalizar. Igual, la televisión no le da lugar a los niños y jóvenes así que no importa si hablan o no. Lo cierto es que María Inés sabe cómo tratarlos. Eso es porque tiene una facilidad de palabra envidiable, además de que es profesora de literatura, por lo que algo de adolescentes debe saber. Si a eso le sumamos una sonrisa, alguna guiñada, María Inés es perfecta para dejarla hablar en televisión o en radio. Habiendo tantos papanatas hablando cada día en televisión, conduciendo informativos o programas dominicales, deportivos, de niños y hasta religiosos, uno debe pensar que María Inés puede hablar perfectamente sola y sin libreto. Entonces ¿para qué carajo libretan los que dice en el programa Historias de la Vida? Dejen hablar a María Inés. 

Dejen que haga la guiñada a la cámara. Déjenla hacer más televisión y no le pongan programas de seis semanas. Parece mentira que en nuestro país se piense en seguir el formato norteamericano de programas trimestrales, como que fueran productos de una calidad superior y que de seguir con él, este producto desgastaría y por ende disminuiría su calidad. Historias de la Vida no es ni muy original ni muy jugado que digamos. Es un programa interesante, que debería tener otra escenografía, no abusar tanto de la música de mi admirado Fito Páez, generar sus propios contenidos y dejando hablar a María Inés. Porque tal vez una boca que hable, pueda con más de diez tetas y culos que bailen.