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No discrimino, tengo un amigo gaucho

El canto VII del Martín Fierro cuenta una historia donde “el otro” se enfrenta a “el otro”. El primer “otro” es el gaucho, el segundo “otro” es “El negro”, y hay una tercera “otra”, la mujer de “El Negro”. Fue en un baile de campaña donde ocurrió la pelea. Por Matías Rótulo  Publicado el 26 de junio de 2012 en Voces De “decir” se trata la cosa. El gaucho fue desplazado, utilizado para las guerras (1), desplazado nuevamente (en el proceso de civilización) aunque integrado a la sociedad “culta”, canonizado, idealizado (hasta hoy). El gaucho dijo en la poesía gauchesca lo que el ciudadano culto quiso que dijera y cómo él quiso hacerlo decir (2). Lo hicieron decir. Uno de esos casos es “Martín Fierro” de José Hernández. Hernández, quien no gustaba de la música (3) realizó un poema (musicalmente perfecto) sobre un gaucho al cual le dio voz para cantar, una guitarra para acompañar, y una historia para sufrir. Darle voz a alguien, es permitirle hablar, y “permite” quien tiene poder pa...

Sin aliento



Tengo miedo de morirme en el momento exacto en el cual ya nadie me pueda llorar.
Dicen en Uruguay, que hay una milésima de segundo entre el aliento tibio de la boca de una mujer y la desesperación de un hombre con ganas de besarla. Que en esa milésima de segundo, el hombre expulsa de su corazón la cantidad de sangre suficiente como para hace girar una turbina que le de electricidad a una bombita de luz de 75w.
Tengo miedo que un día mis estudiantes me digan que ya no les sirvo para nada, que sin mi, pueden aprenderlo todo. Me enloquece el pensar en la posibilidad de que se termine esta milésima de segundo en la cual pienso en los miedos que me provocan las cosas, sólo para no recordar que ahora mismo tu aliento viaja de tu boca a mi boca, que mi boca le transmite a mi pecho una sensación de euforia, una epifanía, un despilfarro de sangre que se hace fiesta entre glóbulo y glóbulo hasta desesperarse en las venas.
Tengo miedo de morirme ahora y no saber qué es besarte.
Tengo miedo de morirme por besarte.
Tengo miedo de besarte porque te moriste.
Tengo miedo de morirme en el momento exacto en el cual ya nadie pueda recordar que alguna vez pasó ese momento exacto en el cual tu aliento hizo detener mi pecho.

1, 2, 3, SHOCK. 1,2,3, SHOCK. Se va, se va. Atrás, 1,2,3... atrás, shock. Muerto el 20 de julio de 2014 a las 21 horas. Lo doy por muerto, el paciente ya no tiene pulso... no tiene aliento


Matías Rótulo, julio de 2014

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