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No discrimino, tengo un amigo gaucho

El canto VII del Martín Fierro cuenta una historia donde “el otro” se enfrenta a “el otro”. El primer “otro” es el gaucho, el segundo “otro” es “El negro”, y hay una tercera “otra”, la mujer de “El Negro”. Fue en un baile de campaña donde ocurrió la pelea. Por Matías Rótulo  Publicado el 26 de junio de 2012 en Voces De “decir” se trata la cosa. El gaucho fue desplazado, utilizado para las guerras (1), desplazado nuevamente (en el proceso de civilización) aunque integrado a la sociedad “culta”, canonizado, idealizado (hasta hoy). El gaucho dijo en la poesía gauchesca lo que el ciudadano culto quiso que dijera y cómo él quiso hacerlo decir (2). Lo hicieron decir. Uno de esos casos es “Martín Fierro” de José Hernández. Hernández, quien no gustaba de la música (3) realizó un poema (musicalmente perfecto) sobre un gaucho al cual le dio voz para cantar, una guitarra para acompañar, y una historia para sufrir. Darle voz a alguien, es permitirle hablar, y “permite” quien tiene poder pa...

Declaración de pocos principios























Una reflexión de la recepción del arte en momentos de crisis. El texto es de 2003 y anunciaba los deseos del autor por aquellas épocas. 

Yo creo que el sufrimiento es un anhelo que tenemos los seres humanos. Exagero, generalizo, pongo en boca de los otros lo que me pasa a mí. 
El anhelo que tengo es el del gustito en el paladar de la lengua dulce de una muchacha que me bese. De una mujer que no existe. Se llama XXXX y tiene 18 años. Rubia, de ojos verdes (lo de los ojos verdes es una mentira piadosa, tiene ojitos azules).
Si escucho “Autoblues” de Fernando Cabrera me pongo melancólico. Entonces pongo a Spinetta o a Los Rodríguez. ¿Por qué Spinetta hace “Peluson of Milk”?
En el futuro quiero ser profesor de historia, o de literatura, y escribir mucho. En el futuro quiero morirme de pie. No sufrir, ser acribillado, y que la rubia me llore como la virgen María debajo de la cruz. Quiero que mi sobrina peine su pelo rojo.
Si leo a Jorge Luis Borges me decepciono de mi espantosa prosa, de mi poca capacidad para escribir algo así. Envidio a Borges y tengo ganas de mandarlo a la mismísima mierda. ¿Por qué Borges escribía tan bien y yo no?
Malvín, vieja barriada sin fin. Soy del Buceo y a mucha honra. Ser del Buceo es no olvidarme de mis hermanos, del bestia del cementerio, del Mano Loca y Natalia.
Parque Batlle: envidio a Jorge Luis Borges porque dibuja en mi mente las palabras que no puedo leer en otro lado. Estoy por leer un libro de poesía de José Martí. Voy al liceo. Tengo una novia rubia de ojos verdes. Nadie me llora. Moriré de pie, pero sufriré. En el futuro seguiré anhelando el gusto en mi paladar.

Mi padre ha muerto. No me he olvidado de mis hermanos, ni del Buceo.

Por Matías Rótulo Escrito en el año 2003. Sin correcciones. Recuperado gracias a un amigo del liceo de aquella época. Este texto fue parte de un trabajo de la materia literatura. 

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