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A veces la televisión parece como mis salidas de shopping. Camino mirando vidrieras aparentando que puedo comprar algo pero en realidad no tengo ni para los caramelos en “Ta-Ta”. Otras parecen las visitas a mi abuelo en Soriano: Mi tía “Yeya” se reía cuando mi mamá se pintarrajeaba la cara y mi tía Esther se vestía de algo parecido a un cabezudo o un travestido viejo –dicho esto con todo respeto a los travestidos-, mientras sonaba un disco de la “Karibe”, todo para entretener al abuelo en sus últimos años de vida.
Por Matías Rótulo
Publicado el 4 de octubre de 2007 en Voces
Diríamos que nuestra televisión puede aparentar tener cierto nivel, o puede caer en un símil de fiesta familiar divertida, pero que al tiempo da vergüenza ver las fotos de mi tía y de mi madre. Lo bueno era que el abuelito se divertía. Lo de la fiesta familiar en Soriano se parece a “Ojo al Piojo” (4), lo de mi salida al shopping es algo así como “Consentidas” TV (10) a la cual le dedicaremos nuestra atención en próximas ediciones. El primero es un digno programa de Canal 4, con un digno co-conductor de “Igual a Igual” (Gaspar Valverde) y una digna ex co-conductora del mismo programa (Carina Vignola). Esta última logró trasladar todo su encanto a “Fox Sport” en Argentina y después volvió a hacer un programa de carnaval en nuestro país. Ella distinguía en dicho programa a las murgas, como todo aquello que se subiera a un escenario a actuar con la cara pintada. Luego descubrió que existían los lubolos, revistas, humoristas, y parodistas. Más tarde, la hermosa rubia terminó co-conduciendo el programa de Gaspar Valverde y así, esta historia se fue transformando en una novedad de nuestra televisión: Se puede contrarrestar el efecto que causan las muecas de Gaspar gracias a la risa ruidosa de Carina. Manual práctico para hacer televisión en Uruguay según la maestría que realicé viendo “Ojo al Piojo”:
1) Pedirle un teléfono de contacto a una banda de rock que llena grandes teatros o estadios, por si alguien quiere contratarlos para el cumpleaños de quince de una sobrina. Suena a programa sabatino del mediodía que invita bandas de cumbia de baja calaña, con patrones que cobran un alto porcentaje por las contrataciones en los bailes y que a los muchachos que cantan les pagan como para que se tomen un taxi. Pero lo bueno de esta técnica es que desconcertamos a los artistas de la talla del “Cuarteto de Nos” o “Buenos Muchachos”, que ponen cara de “que me llamen durante mi gira en Europa”.
2) Hacer un concurso de talentos y reírnos en la cara de quienes concursan. Nosotros compartimos que algunos de los concursantes eran muy malos, pero si nos vamos a reír, vamos a hacerlo entre todos y no queriendo parecer los vivos del circo, mientras los concursantes ignoran que le estamos haciendo quedar como las bananas que comen los monos.
3) Repetir constantemente términos tales como “espectacular”. Esto no hace que el producto que estamos vendiendo (promocionando en nuestro programa) sea espectacular, ni siquiera cuando decimos “vamos a tener un programa espectacular”.
4) Hablar como que estuviéramos en la esquina con los muchachos. Aunque ya no tenemos veinte años ni estamos en un programa adolescente con Maximiliano de la Cruz, nos queda bien hacernos los pendejos.
5) Hacer muchos chistes de doble sentido, siempre referidos al sexo. No nos hace graciosos, pero nos hace parecer graciosos, y hasta nosotros nos vamos a creer que lo somos.
6) Pasar “bloopers”. Ya que nadie recuerda que Canal 4 tuvo su cuarto de hora gracias a “Video Match”, programa que impuso estos videos caseros. (Nota aparte: Ahora el mismo programa está en Canal 12 pero con un formato distinto y con otro nombre. Ya no tiene los videos caseros pero realizó un concurso de talentos).
7) Tirar papelitos al comienzo del programa. Leer punto anterior.
8) Invitar personajes famosos, pero no hay que preguntarles nada interesante. Algunos tampoco tienen mucho para decir.
9) Comenzar a hablar de un tema tan importante como la Bulimia y la Anorexia, y mostrar cuatro modelos “espectaculares” y a su representante para hacernos los machos midiéndoles la cintura a las chicas. A esto se suma la pregunta “cuanto cobrás” a una de las muchachas, con un doble sentido sin sentido (el representante de las modelos que nada tenía para aportar sobre las enfermedades antes citadas dijo que la chica ganaba unos tres mil dólares por su trabajo como modelo). Sobre las enfermedades que afectan a tantas jóvenes poco se habló, pero si quedó claro el gusto del conductor por las mujeres, gracias a sus consagradas muecas.
10) Hacer algunas parodias de programas televisivos, o chistes disfrazados de Bin Laden sobre la tragedia del “11M”. Sin palabras.
11) Realizar bromas internas con los camarógrafos. Aseguramos que el programa sea visto por los familiares del personal del canal.
12) Salir al aire los sábados a las 20 horas mientras esperamos que por fin empiece la serie “House”.
