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Puglia y la compañía del humo



Si se levanta temprano, además del frío y el humo que le achuchan a uno las pantuflas, va a recibir también el saludo de Daniel Castro en “Telebuendía” (4). “Las siete en punto amigos y amigas, les damos la bienvenida a la primera edición informativa desde el Centro Monte Carlo de Noticias, hoy puede ser un gran día”. Claro que luego nos lee los titulares de la jornada, y nos dan ganas de gritarle “pedazo de un inconsciente, ¿Un buen día para quién?”

Por Matías Rótulo

Publicado el 24 de abril de 2008 en Voces del Frente, Nº 162.

Tal vez usted tenga la mala suerte de ser una contadora joven y linda, con un esposo medio enfermito que tiene a su vez una amante enfermita del todo. La mala suerte sería que ambos la quieran matar a usted, joven profesional. La buena suerte es que gracias a eso podrá posar sonriente frente a las cámaras de los diarios y hablar en la televisión cual Eunice Castro mientras se ilusiona con que lo que importa son sus dotes como bailarina antes que su pasado amoroso con el hoy novio de Susana Giménez. En una de esas la contadora terminará bailando con Tinelli y ahí sí más que un seguro de vida, va a tener una vida como la que siempre soñó.

Usted también tiene la opción de despertarse cada mañana con la carita de Fernanda “vivo enojada con todo el que entrevisto y mis compañeros ya no soportan que pase cantando todo el tiempo las canciones de Fito Páez y de Sabina” Cabrera. Tenemos el informativo de la Televisión Nacional del Uruguay que con tanto humo se sintió como en casa: Londres.

Usted no se crea que me olvidé de Canal 10, que promociona un ciclo español desde hace dos meses llamado “Escenas de Matrimonio”. Intentan convencernos que es “el elegido por los españoles”, así como los uruguayos elegimos el chivito canadiense, o los churros del Parque Rodó. El nuevo motivo de más de una muerte por carcajadas irá en horario central, después que Traverso nos diga que “así está el mundo amigos”, y se vaya corriendo, saltando el portón de la entrada y evitando los perros que le mueven la cola haciéndole fiesta en su casa. Él, como el resto de los uruguayos y tres millones de españoles, no querrá perderse ese desopilante compilado de escenas de la vida real hechos comedia.

Volviendo a la mañana, ¿Les comenté que volvió Sergio Puglia? Quiero que sepa este señor, que yo hinché por él cuando comenzó la cruzada por adelgazar. También le pido disculpas por una columna anterior en donde lo critiqué duramente y no dije con certeza la cantidad de años que hace que trabaja en nuestra televisión. Pasados los mensajes personales al señor Puglia, seguimos adelante con esta columna.

Siguiendo con la columna

Como ya dije antes y subtitulé recién, sigo adelante con la columna y hoy queremos saludar (y que no se tome como un mensaje personal), al señor Sergio Puglia que supo encontrar la fórmula perfecta para terminar de una vez por todas con esa sensación de conventillo de feria que se había creado en los programas de la mañana. Por suerte “Buen Día Uruguay” ya había iniciado un proceso de cambio, agregando más contenido y profundizando la participación del público, sin tanto artefacto de relleno de revista para la ama de casa. En la Televisión Nacional se mantiene el bienvenido perfil periodístico, y en Canal 12, “Bien Despiertos” cambió. Sí, cambió la escenografía.

Pero en el caso de Puglia y Compañía, se muestra una nueva forma de hacer televisión. Con esto no quiero ser alcahuete ni que esta columna se parezca a las críticas televisivas de “Últimas Noticias” donde el medio es un estupendo mundo de maravillas. La incorporación de “Bimbo” de Pauli, cuyas líneas de los viernes en la contratapa del diario “El Observador” ya fueron elogiadas en este espacio, fue uno de los primeros aciertos de este nuevo ciclo. Además la participación de Paola Bianco (ahora de licencia médica) le da un toque de frescura al programa, así como la simpatía de Adriana Martell: una mujer que habla de fútbol, y de los futbolistas y sus atributos como hombres, lo que conforma un buen panel, variado y que presta mucha atención a la información y a las piernas de Forlán.

En otro orden se logra por medio del debate, a veces con toques de humor y otras veces con mucha seriedad, aportar a la tan reclamada formación de opinión. Petru Valenski con su personaje “Dorita” no desgasta la pantalla, y mantiene el buen estilo del humorista uruguayo. Puglia y Compañía es un formato que nada aporta a la originalidad, pero le da un toque de renovación a la televisión. Las entrevistas de Sergio Puglia, con los elogios siempre presentes hacía los invitados (a veces excesivos pero simpáticos), pero preguntando sin remordimientos, perfila al programa hacía un buen rumbo periodístico.

Por todo lo anterior, por el aporte musical y cultural que también se propone, yo elijo (como elijo los chivitos canadienses) a Puglia y Compañía para mirar de mañana, si es que el humo no me tapa la pantalla del televisor.