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Los inocentes y los inconscientes


A veces la televisión no es una caja boba que nos trata como idiotas. A veces es la propia televisión la que no comparte la idiotez y se la queda para ella. Esta columna estaba dedicada a la crítica del programa “Tenemos que Hablar” (4), pero la verdad es que tenemos que hablar de otro tema. Si bien nos basa mos en tres notas de “Telemundo” (12), no está ajeno ningún medio, ni electrónico, ni escrito (véase “Infancia y Violencia en los Medios. UNICEF –2007). 

Por Matías Rótulo 

Publicado el 3 de julio de 2008 en Voces

Quiero referirme a la trasnochadora edición de Telemundo 12 que correspon día al día jueves 26 de junio pero que comenzó ya entrado el viernes 27. Tal vez porque ahora es un canal trasgresor, el “canal de la familia”, donde tesen tís como en “tu casa” ya no sólo muestra culos y tetas toda la noche, también se anima a trascender los límites permiti dos por la ética y las normas. 

Me refiero a tres notas puestas al aire una atrás de la otra en la antes mencionada edición informativa. La primera se trata del caso de dos niñas violadas por su padre (una de ellas era hijastra del hombre). La segunda nota es sobre una niña de dos años al cuidado de la policía, y la última fue sobre el padre del acusado por la muerte del hombre que vendía armas en Maldonado y su hija. Sobre la primera, debemos decir que se dio la información de la violación de am bas niñas mientras se mostraba la casa donde viven las dos menores. También emitió el testimonio de la madre de las pequeñas. de ocurrió el hecho, el tema significa rá solo una noticia. ¿Qué pasa con los vecinos y con los compañeros de clase de los menores que pueden identificar fácilmente al menor abusado? ¿Qué es lo que pasa con una persona que vivió una situación de abuso de cual quier tipo y que no sólo debe recupe rarse de ese trauma, sino que ahora también está en boca de todos por su triste caso? 

El domingo 21 de junio en un conmovedor artículo del diario “El País”, un hombre cuya identidad fue re servada, contó que abusó sexualmente de su hija menor (el hombre dice que Imagine entonces ¿Qué ocurre si iden tificamos a un menor abusado por un medio de comunicación mientras lo ven miles de personas? En una escue la de Montevideo, este año un grupo de padres denunció que unos niños habían abusado sexualmente de otro compañero. Esa misma tarde, el foren se comprobó que el niño no había sido abusado, por lo que fue todo “una la mentable falsa alarma”. Pero el niño ya estaba plenamente identificado y ex puesto en todos los medios, dando de claraciones junto con su padre frente a las cámaras. Tal vez la buena intención de los padres para aclarar la situación, y la aceptación de los medios por di fundir la noticia no sea más que una pésima consecuencia para el niño expuesto. 

 Mostrar, mostrar, mostrar 

En la nota siguiente se muestra a una niña de dos años de edad que tuvo que quedar al cuidado de la policía mientras su madre daba a luz. Resulta que se presentó la nota como un he cho heroico de la policía que tuvo que asistir a la señora en el parto (imagen que fue censurada para que no se no tara quien era la señora). También fue heroico que los efectivos policiales “tu vieron que quedarse cuidando al niño”, tal como explicó el conductor. ¡Vaya logro! 

Luego de mostrar a la pequeña niña de dos años por más de diez se gundos, se informó que la menor vivía en una familia muy conflictiva, con pa dres drogadictos, y además carecía de los cuidados básicos. La tercera nota es sobre el padre de un joven acusado de asesinato. El hombre de espaldas, daba su testimonio y en ningún momen to se le mostró la cara para preservar su identidad. Por suerte Telemundo respetó el derecho de este hombre al no identificarlo, aunque no respetó el derecho de los niños que mostró sin ningún problema. Tampoco respetó las normas vigentes, ni respetó la sensibi lidad del televidente. Pero mucho peor fue que no respetó la integridad de los menores que eran víctimas de abuso. Ahora esos menores deberán cargar no sólo con los traumas que les ocasiona su situación particular de abuso y omi sión de asistencia, sino que también el hecho de que todo un país se enterara de su drama personal. Informemos que hay abusos, denunciémoslos, exijamos medidas ala justicia y sensibilicemos a la sociedad para que ningún niño sea abusado nunca más, pero hagámoslo con responsabilidad. 

El hecho de mostrar la casa o la escue la donde concurre algún niño violado podría tildarse hasta de irresponsable, ya que desde el punto de vista de una persona que vive a kilómetros de don el abuso fue por “manoseo”). Varios años después del hecho, este hombre estaba tratando de recuperarse por medio de la terapia. Él mismo explicó que el deseo de “destrucción” hacía su hija fue provocado por la violación de la que fue víctima este hombre cuando tenía nueve años por parte de su padre y unos amigos de éste. El entrevistado explicaba que al ser violado siendo niños, no hizo la denuncia debido al “miedo” y la “vergüenza” entre otros te mas familiares que no vienen al caso. 

 El mostrar o nombrar la escuela o cual quier centro educativo donde un niño es víctima de abuso estigmatiza no sólo al barrio y al centro educativo, sino que al propio niño. En una pequeña comu nidad es muy fácil identificar a la vícti ma. Volviendo al caso de las dos niñas violadas por su padre, Telemundo (no sé si otros medios lo mostraron), tomó y emitió imágenes de la casa, habló con la madre de las menores y casi al finalizar la nota, puso al aire la imagen de una niña saliendo de la casa antes señalada como el lugar donde ocurrieron los abu sos. De esta forma, no sólo se identificó a una menor que pudo o no ser violada (no sabemos si la niña era efectivamen te una de las víctimas del abuso) sino que también se la expuso inútilmente, siendo que ya estaba siendo inútilmen te expuesta al mostrar su casa, y al emi tir el testimonio de la madre.