la palabra amor de los sin palabras"
(Elías Uriarte, "La palabra amor del rey")
Gritó.
Lloró.
Pataleó.
Forcejeó.
El reloj dio a luz. Son las diez de la noche.
Le dolió el vientre. Dolor de vacío. Dolo que no duele.
La vio enchastrada y desnuda. Vestida de mundo y placenta. Tenía un jopo y varios colores. Parecía una bufona. La madre rió, rió del llanto, llanto que no se llora.
Se abrazaron, y la bufona conoció la piel, la piel ajena, la piel de afuera.
Hubo silencio, y tuvo un nombre, vio la luz, la luz que no se ve.
Acariciándose un "te amo" quedaron sin palabras.
Después pataleó,
y lloró
y pidió leche
y se durmió pariendo un sueño, el de la vida.